Un nuevo escollo en la causa por la joven desaparecida planteó la defensa.

 

Luego del anticipo de NORTE de la decisión de la fiscal de Villa Ángela Gisela Oñuk de clausurar la instrucción penal preparatoria, para avanzar en el requerimiento de elevación a juicio, imputando a Rodrigo Silva y su padre Catalino como coautores del homicidio simple de Maira (18), la causa tendrá un nuevo capítulo. 

Es que el abogado de los imputados que están con prisión preventiva, Alfredo Massi, formuló el martes el planteo de nulidad a la representante del Ministerio Público. Resulta que el defensor cuestiona a Oñuk que no pudo determinar cómo hipotéticamente se cometió el crimen.

Así es que Massi deberá aguardar qué resuelve la jueza de Garantías Yolanda Alvarenga de Gómez Samela, quien primero tendrá que adoptar temperamento por dicho incidente.

En caso de que la magistrada no dé lugar a la defensa de los Silva y Cáceres, recién en esa instancia la fiscal podrá elevar a juicio: se da por descontado que nuevamente los sospechosos se opongan al debate por lo que tendrá que intervenir nuevamente el juzgado de Garantías.

El cambio de calificación del delito que sostiene el Ministerio Público -de privación de la libertad a homicidio simple- está en línea con lo que ensaya cómo única hipótesis Pablo Vianello, abogado de Antonia Morán, madre de Maira.

Lo cierto es que los recursos llegarán sin dudas hasta la Cámara de Apelaciones, pero en la fiscalía y la querella hay optimismo de que el voluminoso expediente finalmente sea aceptado para debate oral y público en lo que resta del año.

En esta nueva calificación, para Oñuk, Gabriel Cáceres y Sergio Coria se transformaron en cómplices, a los que quiere llevar a juicio por encubrimiento agravado. Además, a Belén Ledesma y Ramón Cáceres, por encubrimiento.

Maira desapareció el 17 de diciembre de 2016, testigos la vieron abordar el auto conducido por Rodrigo y está acreditado que la joven estuvo en el campo del Lote 11, donde el sujeto trabajaba.

Así quedó demostrado por los perros rastreadores. Se infiere por un testigo que vio pasar el auto con Maira, Rodrigo y otro más, que luego ese mismo vehículo salió del campo solamente con dos personas, ya sin la joven. Canes marcaron olor de Benítez en el baúl del principal sospechoso.

Pese a no hallarse el cuerpo, la fiscal y Vianello sostienen que es posible condenarlos.

Fuente:http://www.diarionorte.com

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