A pesar del buen resultado que brindan los trabajadores/as desde el programa Las Víctimas contra las Violencias” en Resistencia desde hace años a la fecha, no encuentran respuestas ni apoyo por parte del gobierno. Desde las malas condiciones de trabajo, el pago por medio de una beca, la falta de asistencia de policías capacitados y hasta las falencias en los programas que se deben utilizar para mejorar el servicio hacen que el personal reclame, proteste y alerte el fin de una ayuda a las miles de mujeres expuestas diariamente a la violencia familiar.


Esta mañana, Fm En Contacto 101.7 Mhz dialogó con la Asistencia Social Johana Maidana (villangelense) que trabaja en el programa que funciona en Resistencia desde 2012 -y que luego pretendía extenderse a toda la provincia-. “Desde el principio la línea comienza a desenvolverse con irregularidades, en lo que es el programa, dado que las trabajadoras en su mayoría estamos becadas. Esencialmente teníamos que trabajar junto a la policía, pero esto no se dio como debía ser. Tuvimos acompañamiento policial, pero no los que habían sido capacitados por el Programa “Las Victimas contra la Violencia” que deviene de un programa nacional (coordinado por Eva Giberti, del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación)” dijo.

En ese sentido explicó que “desde el año pasado cuando hemos cumplido un año de funcionamiento estamos pidiendo que el programa funcione como corresponde, con la movilidad las 24 horas del día, el software necesario para poder anotar bien en el sistema los ingresos de los casos y llamadas, incluso las mismas líneas telefónicas tienen muchos problemas. De esta manera llevamos atendidos 5500 casos en dos años” indicó la Asistente Social.

Respecto a los continuos reclamos, Maidana comentó que ya han agotado todas las instancias y uno de los últimos disparadores surgió 9 de junio cuando la Dra. Eva Giberti “retira su apoyo a la línea explicando que no hay una decisión política en la provincia de ayudar a las mujeres realmente”.

El programa es “una herramienta muy importante para ayudar a las mujeres que son víctimas de violencia en sus propias casas”, pero la línea (137) se viene sosteniendo “por las trabajadoras/res que venimos poniendo el cuerpo continuamente, pero no sé hasta cuanto más vamos a seguir soportando esto” alertó la profesional que se capacito para ser parte del personal.

Maidana indicó que su sueldo es una beca abonada por Desarrollo Social de la provincia, “pero desde ya, no tenemos cobertura social, ni seguro de vida con todo lo que implican los riesgos de nuestras intervenciones en terreno. Vamos a situaciones donde el agresor tiene armas, barrios peligrosos que ni la policía quiere entrar. Ese es el trabajo que hacemos, pero hasta que no ocurra una tragedia los funcionarios no van a atender nuestros reclamos” dijo.

“Si no tenemos respuestas favorables, a partir de la semana que viene comenzaríamos a trabajar desde las 6 a las 22 horas nada más y no las 24 horas como lo veníamos haciendo desde el principio. Esto sería lamentable, porque los casos ocurren por la madrugada”.

Además indicó que tienen solo dos policías por las noches “y sumado a esto también los choferes de la línea trabajan solo de 6 a 22 horas, es decir que no tenemos movilidad durante el resto del día, justamente sobre la madruga que es el horario donde se producen más casos”.

Finalmente explicó “el decreto de creación del programa es maravilloso, pero en la práctica desde los inicios tuvo falencias y de continuar de esta manera llegaremos a un simple trabajo de oficina y no queremos que ocurra esto”.

Fuente: Fm En Contacto 101.7 Mhz

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