Rodeado del afecto de su familia, el historiador Jacobo Garber fue reconocido por la Cámara de Diputados, en un homenaje impulsado por la diputada Mariel Gersel, quien rindió tributo a este ciudadano ilustre de la ciudad de Villa Ángela, nacido en Berezno, región polaca que hoy pertenece a Ucrania y de donde emigró hace varias décadas hacia este país.

Historiador y cronista del Diario “Norte”, Garber también es autor de “Relatos de Villa Ángela” en tres tomos, a la vez que su gran aporte a la historiografía regional y su trabajo de divulgación sobre aspectos históricos de la provincia, lo hicieron merecedor de un reconocimiento de la Junta de Estudios Históricos.

En la bienvenida, la diputada Mariel Gersel saludó afectuosamente al homenajeado “es un honor y un enorme gusto recibirlo a don Jacobo en este Recinto para brindarle este sencillo homenaje a una persona que brindó mucho de si a Villa Ángela”.

“Es nuestro deseo que este sea un acto que guarden en su corazón y su memoria, nuestro gobernador electo fue quien nos motivo a que se realice este homenaje que lo hacemos desde el corazón, espero que pasen un momento especial”, expresó.

Tras la proyección de un video que reseña parte de la vida de Jacobo Garber, se le hizo entrega de la Resolución Nº 3088/14 y una plaqueta recordatoria que plasmó este acto, mientras que el homenajeado donó 4 obras de su autoría para que conformen el patrimonio de la Biblioteca Legislativa.

Las palabras de su hija Adela

Adela Garber, hija del homenajeado agradeció “este momento emotivo, cálido y tan importante para nosotros, en nombre de la familia agradezco este reconocimiento a su trayectoria, especialmente porque el está presente para decir que estos 92 años no fueron en vano, aportando a la historia y cultura de su pueblo, que recogió muchos relatos cotidianos y sin embargo siempre fue reacio a escribir sobre si mismo”.

Más adelante, recordó parte de la vida de su padre desde el dejar su tierra natal hasta su llegada a esta tierra “aún en los momentos en que la vida lo golpeo duramente, la religión fue una parte inquebrantable para él junto a los preceptos de su fe”.

“Vivió independiente y libre – expresó – y aun hoy se sigue sorprendiendo cuando le pedimos que deje de hacer algunas cosas. De igual manera, aquellas cosas que no entendió las aceptó con entereza y resignación, como las traiciones e injusticias y las guerras, que ajeno a la envidia y a la critica malsana siempre estuvo orgulloso de su familia, y a pesar de su edad recurrimos a él en busca de una palabra consejo o alicientes siempre”.

Luego siguió rememorando y destacando la figura paterna “cuando era pequeña lo veía a mi papa como un gigante, fuerte, todopoderoso e indestructible y hoy al contemplarlo, con su andar encorvado y lento, algo brota aún de su interior que me actualiza la vieja sensación de estar ante un gigante erguido e incorruptible. Como ayer y hoy, para nosotros el será eternamente un gigante”.

La memoria de Don Jacobo

El protagonista del reconocimiento Jacobo Garber agradeció “el haberme brindado este momento, acompañado de mi familia y tantos amigos”.

Rememorando una anécdota de su niñez, Garber relató “cuando llegamos en el año 1936 a Villa Ángela había 4 escuelas – recordó - y la única que tenia edificio propio es donde está ahora la Secretaría de Cultura y las otras funcionaban en casas de familia y la Escuela 82 estaba en la casa de la familia Pellerano y a esa escuela concurría a caballo Deolindo Felipe Bittel, de esa manera transitaba los 6 kilómetros que lo separaban de su casa y donde frecuentemente corría carreras con sus amigos. Esta historia figura en uno de mis libros ‘Relatos de Villa Ángela’, así lo recuerdo al querido ‘Chacho’”.

Más adelante, reflexionó “muchos jóvenes me preguntan porque hay guerras y terrorismo y no se que decirles, pero siempre les digo a los chicos que tiene que inclinarse al bien, el de respetar al prójimo y que aprendan vivir en paz”. Finalmente agradeció una vez más el homenaje y las presencias que lo acompañaron este día.

El saludo de un amigo

El ex legislador Juan Manuel Ramírez saludó afectuosamente con sus palabras a este referente de Villa Ángela “felicito por haber traído a este espacio institucional como es la Legislatura a este buscador de tesoros – definió - la memoria es ir en busca de cosas sepultadas en el cementerio del olvido, que bien que hace a la memoria y a las nuevas generaciones esto, hay amnesia colectiva en nuestras civilizaciones hoy”.

Reseña de la vida de Don Jacobo

Nació el 20 de abril de 1923 en Berezno, región polaca de Volinia, hoy Ucrania. Es hijo de Moisés Garber y de Raquel Rosenfeld de Garber, y hermano de Abraham, Salomón, Rosa y Samuel. En abril de 1936 emigró con su madre y hermanos en el trasatlántico Arlanza, de la Royal Mail Line. De ese viaje, don Jacobo recuerda haber cumplido 13 años y celebrado el bar mitzvah, ceremonia religiosa de particular significado y simbolismo para los jóvenes judíos.

Don Jacobo cursó solo algunos años de la escuela primaria. Sin embargo, no descuidó su formación intelectual y es un conocido autodidacta. Simultáneamente estudió sobre ajedrez entre otros temas de su interés. Y por esos años cuidaba de su esposa enferma, que falleció en 1992.

En 1980 comenzaron sus colaboraciones en NORTE. Hasta la fecha escribe acerca de una diversidad de temas, en la sección Cartas de Lectores. Más de 600 notas periodísticas avalan su quehacer y presencia permanente. En estos escritos aborda asuntos relacionados a habitantes de Villa Ángela cuyas historias rescata por medio de la anécdota, la observación directa o el conocimiento que le ha proporcionado su larga y fructífera vida. Sus personajes son tanto populares como antiguos comerciantes, ganaderos o profesionales del medio.

No son ajenas las tradiciones, las costumbres del campo, la vida cotidiana, las creencias populares y hasta la picardía. Algunos títulos de estas crónicas revelan a una persona observadora atenta a los cambios del medio; en otros, su mirada se extiende fuera del país, a acontecimientos de la política internacional o conflictos religiosos.

En simultáneo a su trabajo como colaborador de NORTE, publicó relatos de Villa Ángela en tres tomos (2006), (2007) y (2008). En 2010, escribió el ensayo filosófico-religioso Jesús, los Evangelios y los judíos.

Garber es un activo miembro del lugar donde vive. Ha fundado con otros compatriotas la Asociación Israelita local, el Club del Ajedrez, la Caja de Crédito de Santa Sylvina, la cooperadora pro edificio Colegio Nacional, la agrupación de Abuelos Cuentacuentos y es integrante de la comisión promotora del museo de la ciudad. Su labor comunitaria fue distinguida con la imposición de su nombre a la Biblioteca Escolar Nº 1.021 y a la Escuela Municipal de Ajedrez.

En octubre de 2006, la Municipalidad de Villa Ángela le otorgó un reconocimiento “por su arraigo a nuestra tierra y su participación comunitaria”. Toda esta actividad no impide al señor Garber alternar con los pobladores del medio. Con sus paisanos y otros inmigrantes habla en diversas lenguas: castellano, polaco, ucraniano, alemán, idish y hebreo y algunos dialectos. Participa activamente en debates, charlas, seminarios históricos y encuentros ecuménicos.

El aporte de Jacobo Garber a la historiografía regional y su trabajo de divulgación sobre varios aspectos históricos de la provincia lo hicieron merecedor de un reconocimiento de la Junta de Estudios Históricos del Chaco. 

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Comentarios

Juana

es un orgullo el haber estado presente y compartir esos momentos junto a Don Jacobo,mente privilegiada que pocas veces se da!!!Felicitaciones extensivas a toda su hermosa familia.

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