Antonia Leiva Moran, madre de la joven desaparecida hace más de dos meses, no baja los brazos en la búsqueda de la verdad. A partir de un nuevo comunicado plantea determinadas hipótesis que maneja la querella.

Desde el comienzo de la desaparición de mi hija hemos insistido, desde la familia, que Maira es una desaparecida más y una mujer menos. Hemos insistido, en los diversos comunicados que hemos presentado a la opinión pública, que desde la querella sostenemos tres hipótesis: la desaparición forzada, el femicidio y la trata de personas. No parece ser así para las fiscales y funcionarios del ministerio de seguridad que sostienen que Maira está muerta. Ahora aclararemos las dudas respecto al sostenimiento de una hipótesis por sobre las otras.

 

Resultados de las pruebas… ¿Más fracasos?

Recientemente han llegado más de cincuenta pruebas que han resultado no reactivo para sangre humana. Sólo una, correspondiente a un jean gris de talle 46, ha dado reactivo positivo para sangre humana, la que deberá comprobarse si corresponde a Maira. Aunque quedan algunas pruebas por llegar esto parece encaminarse hacia un nuevo fracaso en la investigación.

Por el momento, las pruebas no permiten asegurar y probar que una hipótesis se sobreponga por las otras. ¿Por qué las fiscales y los funcionarios están tan seguros? ¿Cómo cambiarán la carátula de Silva de privación ilegítima de la libertad a femicidio u homicidio?

Existiendo dudas en una hipótesis reflotan otras como la de la trata de personas. Es posible que a Maira la hayan vendido a una red de trata y así lograr diversos objetivos: deshacerse de ella y lograr algo a cambio, es posible, fundamentalmente porque Maira no aparece. También significaría que existen vínculos locales de trata de personas en nuestra ciudad lo que sería engorroso de admitir para las fiscales y funcionarios del gobierno. Significaría que en la ciudad del gobernador tiene vínculos una red de trata.

Lo que podrán demostrar las pruebas faltantes serán determinantes  para el curso de la investigación. O se profundiza el fracaso o se avanza hacia la verdad de lo que sucedió con Maira. Con estas incertidumbres el rumbo de la causa se desvanece.

 

Conclusiones

Como lo hemos señalado en anteriores oportunidades la inhibición del fiscal Sergio Ríos respondía al intento de apaciguar los ánimos renovando las caras de quienes investigan. Lo han logrado debido a que los allanamientos y rastrillajes se han detenido. A pesar del llamado a declarar de nuevos testigos y vuelta a llamar de otros no se ha avanzado un ápice en la causa.

Para nosotros no existe crimen perfecto sin la complicidad del Estado que falla a la hora de accionar en casos como estos, que no busca, que no investiga, que no previene. Con la desaparición de mi hija se genera un antecedente negativo en la ciudadanía; cualquier persona puede desaparecer a otra y salir indemne de esa situación. Es un mensaje alentador para femicidas y tratantes a la hora de imitar este tipo de metodologías.

Hay que parar este atropello. Una mujer puede y debe tener las garantías de que al salir de su casa no será secuestrada por otras personas o una red de trata. Este 8 de marzo pararemos y marcharemos por Maira, por su aparición con vida. Por Ni Una Mujer Menos y Ni Una Desaparecida Más. ¡Maira, presente!

Antonia Leiva Moran (madre de Maira Benítez)

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