La Directora de Proyectos de la Municipalidad de Villa Ángela, Andrea Martínez, informó sobre una obra más en el marco del Programa Municipal de Autoconstrucción. “Hilda Gonzáles tiene tres hijas a cargo y necesitaba una respuesta urgente porque había escapado de su casa en provincia de Buenos Aires por ser víctima de violencia de género. El intendente Adalberto Papp decidió que demos prioridad a los casos más graves y urgentes, entonces hicimos la carpeta porque además dos de sus nenas tienen síndrome de down”

Hilda González manifestó su agradecimiento al intendente municipal, Adalberto Papp por brindarle la oportunidad “de comenzar de nuevo”. Madre de 7 hijos, escapó de su casa en provincia de Buenos Aires por miedo formar parte de la larga lista de mujeres asesinadas por violencia de género. “Volví a Villa Ángela a refugiarme bajo el techo de mi hermana, pero ella tampoco tenía el espacio ni las condiciones para que todas podamos vivir bien. Gracias a Dios encontré un municipio que me atendió maravillosamente bien y me dio la posibilidad de empezar otra vez”.

Además, manifestó que llegó desde muy lejos “con una necesidad muy grande, material y emocional, porque perdí todo por padecer violencia de género y no tenía las fuerzas para luchar con la justicia, y viendo que una va a la Comisaría y cuando volvés a tu casa, entra tu propio esposo a quien dedicaste toda tu vida y te mata, así que decidí huir con mis hijas. Hablé con el Juez e hice todos los trámites correspondientes de cambio de domicilio, todo  lo que es necesario por ley” dijo y continuó “me presenté en el Municipio donde me atendieron muy bien y conocí a Andrea que tomó mi caso como tantos otros, pero le pareció muy peculiar porque tengo dos nenas especiales y me brindaron esta ayuda y estoy muy agradecida” dijo la beneficiaria.

“Me acerqué con una necesidad muy grande al intendente y me abrió las puertas, resolvió un problema que era imposible para mí por el cual estaré siempre agradecida. Estoy muy emocionada porque era imposible para mí colocar un ladrillo, no tenía fuerzas, estaba mal anímicamente y lo único que me mantenía de pie era la fe en Dios. Por eso, quiero decirles a las personas que no bajen los brazos porque todo se puede, vendí bolitas de fraile, hice empanadas, y después de tener todo lo perdí todo, y ahora estoy agradecida por poder empezar de nuevo”.

Finalmente, Hilda González agradeció junto a sus hijas “al equipo de trabajo de Desarrollo Social, porque seguro hay muchas personas que están con Andrea. Espero que sigan así trabajando mucho para ayudar a la humanidad y a aquellos que estamos necesitando, aquél que lo vivió sabe que hay respuesta. En su momento no creí  en la justicia, el miedo me paralizó, perdí todo lo que era mío. Y hoy nuevamente tengo paz, tengo tranquilidad y mucha esperanza” concluyó.

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