Por Samanta Salas, del Plenario de Trabajadoras.

La cuarentena vino a agravar la situación de violencia hacia las mujeres, ésta creció un 40%, mientras tanto la vicegobernadora Analía Rach y la secretaria de Derechos Humanos y Géneros Silvina Pérez promocionan la campaña del 'barbijos rojo' o las publicaciones de teléfonos y redes sociales, a sabiendas que muchas víctimas se encuentran incomunicadas y junto a su agresor.  Claramente estás acciones no son suficientes para la real contención y asistencia de las mujeres que sufren violencia de género, porque las denuncias que están hechas no reciben solución de parte del Estado. Se necesita un presupuesto extraordinario en el sector y la creación de una Comisión Independiente de Mujeres y Diversidades para el control y seguimiento de las políticas de género acorde a las problemáticas que sufrimos las mujeres.

Efectiva separación de las iglesias y el Estado

Mientras Capitanich nos manda a rezar, nos controla la ubicación por celular y da vía libre a la violencia policial en los barrios, las mujeres siguen siendo asesinadas, amenazadas y soportando todo tipo de violencia.

El movimiento de mujeres y diversidades reclama hace años la separación de la iglesia y el Estado, con esta pandemia las iglesias han demostrado que no solo violaron la cuarentena sino que las finanzas que reciben es un gasto innecesario para el Estado y que pertenecen a fondos públicos, los cuales deben ser redireccionados para el financiamiento y mantención de los centros de contención y casas refugios para mujeres violentadas.

La novedad de este proyecto consiste en eliminar la eximición del pago de impuestos y servicios a las Iglesias y expropiar sus terrenos ociosos, justamente para que los fondos que se recuperen a través de estos impuestos y servicios como también los terrenos ociosos puedan servir para la construcción de casas refugios y centros de contención para las mujeres violentadas.

El control de los recursos en manos de los movimientos de mujeres y diversidades.

El proyecto cuenta con la creación de la Comisión Independiente de Mujeres y Diversidades para Erradicar la Violencia de Género, quienes serán electas a través del voto femenino a partir de los 14 años de edad, su mandato será de cuatro años pero revocable si la misma Comisión ve la necesidad de ello, un mecanismo de autocontrol, para el Movimiento de Mujeres y Diversidades. Dicha comisión tendrá la tarea de controlar las finanzas, el seguimiento, creación y la ejecución de los programas para erradicar la violencia de género y sus informes serán públicos y mensuales para el control y seguimiento de la población.


Subsidio de $30.000 para trabajadoras de casas particulares

La pandemia dejó al descubierto la situación de miles de mujeres que trabajan de manera irregular en servicios domésticos o en casas particulares o aquellas trabajadoras que fueron despedidas, suspendidas o le recortaron el salario. La responsabilidad de tal irregularidad es porque el Estado lo permite, ya que es el mismo gobierno quien mantiene precarizadas y trabajando en condiciones insalubres a enfermeras y trabajadoras de diferentes instituciones. Por eso el proyecto incluye el subsidio de $30.000 para trabajadoras de casas particulares.

Desde el Plenario de Trabajadoras junto al Partido Obrero planteamos que de manera urgente deban crearse recursos y asistencia para las mujeres violentadas y eliminar todo tipo de violencia laboral, económica y psicofísica hacia las Mujeres y Diversidades, no podemos seguir soportando la excusa del gobierno ante la falta de presupuesto para erradicar la violencia de género mientras vemos que el gobernados privilegian a las iglesias, el presupuesto aparece cuando se deja de financiar a las iglesias, cuando al igual que cualquier ciudadano y ciudadana estás instituciones empiecen a pagar impuestos y servicios.

Además denunciamos que la Cámara de Diputados no trata los temas vitales para la población, como ser el presupuesto de saludo o la creación de casas refugio para las mujeres víctimas de violencia de género o el pase a planta y un aumento extraordinario para el personal de salud que realmente atienda las necesidades del sector.


¡Basta de privilegios a las iglesias!

Ni una menos, el Estado es responsable.

Compartir

Comentarios

Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!

Escribir un comentario »