Opinión por Rubén G. Serruya, Licenciado en Economía.

Se viene una semana clave en cuanto al acuerdo con los bonistas. El pasado 21 de abril el gobierno argentino había realizado una propuesta que tenía como objetivo reestructurar la deuda, incluía un período de gracia de tres años, la quita del 62% de los intereses y el 5,4% sobre el capital.

La fecha que el gobierno había dispuesto para el ingreso al canje era inicialmente hasta el 8 de mayo, fecha en la que podrían ingresar los bonos nominados en dólares y euros y con vencimientos en 2030, 2036, 2039, 2043 y 2047. Hay que resaltar que existen diferentes bonos: podemos encontrar desde el bono a 100 años emitido durante el gobierno de Mauricio Macri hasta bonos de los canjes 2005 y 2010, bonos globales, de corto y largo plazo, y, por ende, tanto las negociaciones como las propuestas que se llevan adelante también son diferentes.

El lunes 4 de mayo, tres comités ad hoc, anunciaron su rechazo a la propuesta del gobierno; estas entidades representan a más de 20 grandes fondos de inversión, entre los que podemos destacar a BlackRock, Ashmore, Fidelity, HSBC, entre otros. Los mismos objetaron que la propuesta era "desequilibrada e injusta". Luego el ministro de Economía, Martín Guzmán, los invitó a hacer una contrapropuesta, y la única oficial que recibieron fue la de BlackRock, que era completamente “inconsistente con la realidad económica argentina”.

El lunes 11 de mayo, Economía confirmó la extensión del plazo para ingresar al canje hasta el 22 de mayo. Por lo tanto, este viernes se darían dos hechos claves: por un lado, vence la prórroga para el ingreso de los bonistas al canje, pero además vencen 503 millones de dólares de bonos emitidos en 2016. Teniendo en cuenta este escenario, la cuestión gira en torno a la decisión que tomará el gobierno, de pagar o no pagar.

Si Economía decide pagar, el gobierno perdería poder de negociación. Es muy probable que todos los bonistas presionen para tener el mismo trato y soliciten el pago enlas condiciones que ellos establecen. Si, por el contrario, Economía no paga, el gobierno podría contar con un mayor margen para negociar con su propuesta en mano, ya que cuenta con la posibilidad de prorrogar nuevamente la fecha deingreso para el canje,ampliando el plazo de la negociación, buscando no caer en default, y que todos o al menos la mayoría de los bonistas ingresen.

En consecuencia, y por lo visto, el capítulo de la deuda no ha terminado, y no se va a definir este viernes. Mientras que los bonistas piensan en el largo plazo, tratando deposponer las negociaciones el tiempo que más se pueda, podría ser hasta fin de año, con el objetivo de esperar que los mercados financieros se recuperen y así poder evaluar cuánto ceden y cuánto no; el gobierno, trata de cerrar el acuerdoen el corto plazo, en los próximos días o semanas, buscando obtener la mayor quita de deuda posible, y de esa forma darle un alivio a la economía argentina, hoy gravemente golpeada por la herencia recibida y el COVID-19.

Compartir

Comentarios

Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!

Escribir un comentario »