El 16 de octubre de cada año, se celebra el Día Mundial de la Alimentación; proclamado en 1.979 por la Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

 

Su finalidad es concienciar a los pueblos del mundo sobre el problema alimentario a nivel mundial y fortalecer la solidaridad en la lucha contra el hambre, la desnutrición y la pobreza.

El Día Mundial de la Alimentación ha adoptado diferentes causas o temas cada año, con el fin de destacar áreas necesitadas. En esta oportunidad, el lema es “Las cooperativas agrícolas alimentan al mundo”; haciendo referencia a la disponibilidad de alimentos a través de ellas.

Destacando la importancia de las cooperativas, se puede decir que son un tipo especial de empresas en las cuales sus integrantes se unen para fines en común; básicamente la comercialización de sus productos, resultando ser medios de subsistencia. Trabajando en solitario no son muchos los beneficios que pueden obtenerse; pero agrupándose, trabajando colectivamente pueden regularse mejor los precios de los productos, conseguir lugar en el mercado nacional e internacional, generar empleos, acceder a información, herramientas y servicios, etc., permitiéndoles mejores oportunidades, tanto a sus integrantes como a la sociedad en general.

Asimismo, resulta importante que exista diversidad de productos. De esta manera, nos aseguramos el acceso a todos los nutrientes necesarios para nuestro cuerpo; ya que cumplen diferentes funciones.

Como función energética están los hidratos de carbono y las grasas. Los primeros, brindan energía de rápida utilización y los segundos, energía de reserva. Los hidratos de carbono se encuentran en cereales, legumbres y todos los productos derivados, en ciertas verduras como papa, batata, mandioca y choclo; además, en azúcar, mermelada y dulces en general, que son los menos recomendados. Las grasas se encuentran en aceites, frutos secos y semillas; también en manteca, margarina, crema de leche, etc. pero no son saludables.

Asimismo, las proteínas cumplen la función constructora; formando y reparando tejidos. Se encuentran en carnes, lácteos, huevos y legumbres.

Y la función reguladora está dada por las vitaminas y minerales. Son muchas, pero a grandes rasgos se puede decir que son esenciales para mantener un buen funcionamiento del organismo, ya que intervienen en diversos procesos metabólicos. Están ampliamente distribuidas en los alimentos; aunque se destacan las frutas y verduras frescas, y diversos alimentos de origen animal.

Es lógico que cada región tiene el clima adecuado para producir determinados productos; de modo que en nuestro país podemos encontrar gran variedad alimentaria. Y del mismo modo, cooperativas regulando su comercio.

Así, llevando una alimentación equilibrada en cantidad y calidad a diario, y cooperando con los demás, tendrá una vida saludable. Además, el 2012 fue declarado como “Año Internacional de las Cooperativas” por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Autor: Anali Susel Kwast de Deppeler, Licenciada en Nutrición

Lunes y miércoles en Sanatorio Sur SRL; sábados en Cnel Du Graty

Para turnos: Tel. 422769; Cel. 15620756

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