07-01-2013-Una de las modalidades que se están utilizando en Villa Ángela en los últimos tiempos es el secuestro virtual, como el que denuncio este viernes la Sra. Alejandra Radocevich. No es el primer caso en esta zona y la metodología tiene muchas tantas variantes como autores, básicamente existen dos modalidades bien diferenciadas que Villa Ángela Hoy pasará a explicar.

El último viernes aproximadamente a las 18.15 la ciudadana Alejandra Radocevich recibe un llamado telefónico a su teléfono fijo por parte de una persona que le dice ser personal policial. Este le informa que su hermano habría tenido un accidente de tránsito.

El policía le hace hablar con su supuesto hermano y este en medio de una crisis de llanto “le pide ayuda”.

Cuando el supuesto empleado policial vuelve a tomar el teléfono para hablar con la Sra. Alejandra, le dice que se trataba de un secuestro y le solito la plata que tuviera al alcance y que lo deposite en la estación de servicio situada frente a la ruta, lugar donde dejarían a su hermano. Le brindaron un número de teléfono, al cual debería llamar.

Alejandra Radocevich no contaba con crédito para hacer el llamado, hasta que después llama al celular del hermano y este la atiende y le manifiesta que se encontraba en su trabajo y sin ningún tipo de problemas

Esta es la denuncia que realizó Alejandra Radocevich el viernes a las 20.40 hs en Comisaria Primera Alejandra Radocevich. Intervienen en el hecho el personal policial y la fiscalía en turno.  

Información para tener en cuenta:

Si bien dicha maniobra tiene tantas variantes como autores, básicamente existen dos modalidades bien diferenciadas, las que sintéticamente se pretende exponer, para evitar ser sorprendidos.

La primer variante, la más sencilla, puede y suele ser cometida por un solo individuo, y consiste en llamar –por lo general al azar- a un número telefónico, y manifestarle al interlocutor que TIENEN SECUESTRADO A UN MIEMBRO CERCANO DE SU FAMILIA, que por el momento no le pueden decir quién es, pero que si hace todo lo que le indican, muy pronto será dejado en libertad sin lastimarlo.

Luego le dicen que tiene –generalmente- 10 minutos para ir a comprar tarjetas telefónicas, por un valor que oscila entre los 200 y los 500 pesos, y que se apure, ya que lo volverán a llamar luego de ese lapso de tiempo, para darle más indicaciones.

Efectivamente lo vuelven a llamar, y le manifiestan que raspe las tarjetas y les pasen el código, la clave y la empresa de las mismas, para posteriormente decirle que dejaran en libertad a su familiar.

Esta maniobra se ha detectado que también es realizada por presos desde el teléfono instalado en el interior de las cárceles, motivo por el cual algunas llamadas ingresaran por el sistema de pago revertido, aunque esa no es una condición necesaria.

Aquí resulta importante resaltar que la mayoría de la información sobre el parentesco y el nombre del supuesto damnificado siempre termina siendo aportado por comentarios que realiza quien está siendo extorsionado, en su temor por la suerte que pueda estar corriendo precisamente esa persona que por no estar presente, calculan que es la posible víctima.

El truco consiste en que no se ha secuestrado a ningún familiar, y se juega con la desesperación del que recibe la llamada al no estar con él sus familiares más cercanos, sea por que están trabajando, o vivan en otro domicilio o han salido a algún lugar de divertimento.

La segunda variante ya es cometida por uno o más personas, y en este caso ya si se cuenta con alguna información del damnificado (es decir quien recibe la llamada), persona esta a la que lo llaman a más de un número telefónico,  o por el nombre, o le indican quien es el familiar secuestrado.

Aquí también se solicitan claves de tarjetas telefónicas y/o entrega de dinero, pero también en cantidades que puedan ser conseguidos en poco tiempo (y cuyo monto depende del nivel adquisitivo que tenga el damnificado, que como ya se dijo, es una información que los delincuentes ya poseen) y le indican donde dejarlo o donde deba esperar para que una persona pase a retirarlo. Aquí tampoco se ha secuestrado a persona alguna.

El número de este tipo de llamadas se incrementan los viernes por la noche y muy especialmente los sábados, días en que muchos hijos concurren a lugares de divertimento, difícil de ser ubicados para establecer su real condición.

Fuente: informe policial y www.enplenitud.com

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