06-09-2013- El gobierno húngaro envió unos 47 investigadores, profesionales y estudiosos a todo el mundo para mantener un contacto con las familias que en su momento emigraron buscando otros horizontes. La iniciativa busca mantener la cultura y revalorizarla, a través de la enseñanza del idioma y las danzas autóctonas. Mark Zsonda vino desde Budapest para brindar sus conocimientos a chaqueños y al mismo tiempo para realizar estudios de investigación.

Mediante un programa especial llamado Kőrösi Csoma Sándor, el gobierno húngaro ha enviado a todo el mundo a 47 becados que se encargan de enseñar la cultura de Hungría a los inmigrantes o descendientes de ellos. Se estima que hay unos 50 millones de húngaros que viven fuera de los límites del país y el gobierno con esta política intenta mantener y reforzar la cultura de su patria.

La charla que Mark Zsonda, tuvo con este portal se dio en horas previas al Día del Inmigrante. Este húngaro comentó el trabajo que viene realizando en Villa Ángela y Coronel Du Graty hace meses por medio de la política implementada por el gobierno de Hungría.

Zsonda viene de Budapest, la capital de Hungría y explica que se encuentra en Chaco haciendo un trabajo de investigación y enseñando la cultura y el idioma por medio de “un programa que el gobierno Húngaro implementó para mantener la cultura y el idioma húngaro” dijo y añadió “al gobierno le gustaría mandar un profesor a todos los lugares del mundo para mantener la cultura”.

El programa comenzó en abril de este año

Mark Zsonda enseña el idioma y el baile húngaro y seguramente tiene una pared para colocar todos sus diplomas universitarios. Principalmente es investigador, pero también es Etnógrafo, Arqueólogo y Antropólogo, Licenciado en Letras y Lingüística. Aseguró que en todos los continentes están enseñando a los húngaros, y de acuerdo a algunas estadísticas, se estima que hay unos 5 millones de húngaros que viven fuera de los límites de ese país en todo el planeta.

En ese sentido, comentó que es difícil saber cuántos Húngaros hay en Argentina, “pero puede haber unos 50 mil y en Sudamérica hay unos 100 mil Húngaros. Solamente sabemos que en aquella época de los que vinieron y desde entonces tuvieron hijos que algunos hablan el idioma” como la señora Griselda Salma que ofició de traductora en la entrevista.

El programa del gobierno húngaro para enseñar el idioma y baile tiene una duración de 8 meses, “de los cuales 5 estamos en tierra extranjera enseñando el idioma y la cultura”. Zsonda enseña martes, miércoles y jueves de 20.30 a 22 hs en la Asociación Húngara de Villa Ángela y los sábados, domingo y lunes en Coronel Du Graty. Tiene alrededor de 85 alumnos de todas las edades.

En ese marco explicó que se pueden sumar más estudiantes que quieran aprender la cultura Húngara en el tiempo que queda. Al mismo tiempo destaca “tenemos varios alumnos muy aplicados y que casualmente son los más jóvenes y quienes no tienen ningún lazo con la cultura, simplemente quisieron aprender el idioma y la idiosincrasia de Hungría. Uno de ellos incluso escribió un poema de amor en Húngaro y se lo leyó en la Tv Húngara meses atrás, luego de la visita a Chaco de periodistas de Budapest”.

“Mantener la cultura húngara”

El joven de 29 años dijo que fue “importante conocer húngaros en Argentina. Fue una grata sorpresa que los húngaros, los alemanes, los polacos, todos acá de un monte hicieron una ciudad. Y ahora también si tienen problemas se ayudan. Me gusta cómo está la ciudad y que procuran cuidarla, embellecerla y las personas mayores todavía creen en Dios y mantienen la religión. Lo lindo también es que los grandes aprendieron el idioma a pesar de que lo aprendieron de sus padres” dijo.

También comentó que “los argentinos son muy simpáticos y generosos. Y aunque no pueda decirles bien lo que quiero, igual procuran ayudarme y quieren ayudarme”.

Respecto a las diferencias entre Argentina y Hungría Zsonda dijo “las dos son muy diferentes. En Europa por ejemplo se vive muy apurado. Los países ahí están como en competencia, entonces tal vez trabajamos demasiado en Europa. En ese sentido, acá es mucho más tranquilo. El sistema de salud, educación, seguridad someramente se parecen”.

Zsonda, además de enseñar el idioma, la cultura y el baile, está haciendo una investigación respecto a cómo vivían los inmigrantes cuando llegaron y como viven ahora. De hecho, los alumnos que tiene en Villa Ángela aseguran que es muy observador y que anota todos los movimientos.

Hay que resaltar que la comunicación mantenida entre el periodista y Zsonda fue en dos idiomas, el español y el húngaro, con lo cual se necesito de la traducción que gentilmente ofreció la señora Griselda Salma, villangelense, hija de húngaros. También colaboró profesionalmente Ivana Andino.

El 30 de septiembre, Mark Zsonda vuelve a Hungría a compartir la información que recogió de sus hermanos de sangre y dejará prendido el fuego de su cultura y el idioma para que se siga transmitiendo de generación en generación.

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