19-10-2013- Por Virginio J. Lipreri, escritor, autor de los libros “Diagonales” Y “Mi Chiquito Paraíso”.

El escritor villangelense Virginio “Tucho” Lipreri regala unas palabras que escribió y que vienen bien para leerlas hoy antes de salir. A continuación, el peoma:

 

 

                  (Cuento corto para estudiantes universitarios de La Villa)

                  

Dos estudiantes de la ciudad de Villa Ángela se encuentran en la puerta de la universidad de Resistencia.

_Hola Carlos, que haces? Te vas a la Villa este finde por el día de la madre?

¡Por supuesto! A la vieja no le puedo fallar, mi viejo ya me mando la plata para el pasaje y algo extra para un regalito.

Esa noche de viernes se vuelven a encontrar en un conocido Pub de la capital y entre cerveza y cerveza…_Che Carlos, no le estarás gastando la plata para el regalo de tu vieja  no?

No hay problemas, mañana antes de ir a la “termi” le compro una tarjeta y listo.

Sábado a la tarde Carlos con los ojos en la nuca toma el Bus a la Villa y tipo 21.30 hs llega a su casa.

(Lo recibe su hermana)_Hola hermanita y la vieja?

_Hola Carlos, mami está en la peluquería, mañana es su día y se está poniendo linda.

_Bueno yo me voy a dormir un rato, estoy molido, el lunes rindo y estudie toda la noche.

22.30 hs la mami llega con su nuevo look y lo primero que pregunta ¿vino Carlitos?

Si Ma, está durmiendo, lo despierto?

_No, no, dejalo debe estar cansado el pobre con todo lo que estudia.

Tipo 3 de la madrugada el tigre se levanta, ya todos duermen, abre la heladera, come la comidita que la mami le preparo, una cerve bien helada, un ligero baño y al “cheboli” por supuesto.

La alegría de encontrarse con amigos, el trance, la música, las birras y a las 5.30 hs sin entender porque el boliche cierra tan “temprano”, con el pico caliente y amigos en las mismas condiciones buscan otro lugar para seguir con el festejo.

8.30 hs llega a la casa y tratando de no hacer ruido se dirige a los tumbos a su cama.

Ni el padre, ni su hermana pudieron despertarlo para los ravioles que preparo la mama, entre balbuceos, olor a vomito y el déjenlo pobrecito de la mami optaron por dejarlo seguir durmiendo.

A las 16 hs. se despierta asustado si saber qué hora es, todos duermen especialmente la madre cansada por el trajinar del día, come 2 o3 ravioles a las apuradas, se hace un pure de aspirinas, toma su bolso, guarda el sobre que la mami le dejo sobre la mesa con algún dinerillo y un mensaje de cariño y sale rajando a la terminal. Lunes a la mañana bien temprano llega a la facu y mientras mira la tarjeta que encontró en su bolsillo cae su amigo

_Hola Carlos, como te fue? Fuiste a ver a tu vieja?

_¡Que te parece!, ¡Mira la pregunta que me haces!, ya te dije ¡LA MAMI ES SAGRADA!

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Comentarios

Pedro y Carlos desde la patagonia

CUÁNTO DE CIERTO HAY!! FIEL REFLEJO DE MUCHOS CASOS. NOTABLE "TUCHO"!!!

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PABLO

juanpablo@hotmail.com

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