Con link para bajar el libro.

Matías Andrés Cepeda tiene 17 años, nació y vive en la ciudad de Villa Ángela, provincia del Chaco en la República Argentina. Desde los primeros meses de vida la medicina le diagnosticó “parálisis cerebral” y pasa sus días en silla de ruedas sin poder movilizarse por sus medios ni expresarse por medio de la palabra. En el año 2007 comenzó a utilizar una método alternativo de comunicación que permitió descubrir que su mente ha estado intacta encerrada en un cuerpo sin poder expresarse. Hoy concurre a una Escuela Primaria de Adultos, participa activamente de una asociación con fines recreativos y sorprende y enseña a todas y a todos diariamente con sus sentipensares. Una emocionante historia de vida, resumida en palabras de su madre.

Video streaming by Ustream

Liliana Monsalvo contaba en el programa sabatino “la punta del ovillo”, como está viviendo esta nueva experiencia que les toca vivir en familia, así decía, “soy la madre de un escritor que ha trascendido las fronteras, que ha publicado su libro y que con mucha emoción y una mezcla de sentimientos, de alegría, felicidad. El otro día el grupo de amigos del museo le hizo un reconocimiento por su logro que trascendió las fronteras y la verdad que es una convocatoria muy grande.”

“Matías está muy feliz con este hecho, por todo lo que está recogiendo con su libro y nosotros como familia felices y acompañándolo en estos pasos,” remarcaba Liliana.

¿Quién es Matías Cepeda?

Decía su madre, “quizá  este no es un libro más, un libro convencional, porque Matías para el que no lo conoce hoy tiene 18 años, y como dice en el libro a él cuando nació le diagnosticaron parálisis cerebral. Mucha gente piensa todavía aún teniendo parálisis cerebral, que no camina, no habla, con severas dificultades motrices, también algunas dificultades visuales, muchos creen que no entienden, que no comprenden, que no son inteligentes y que ese retraso cebero en su cuerpo, en su motricidad va acompañado con retraso intelectual.”

“Matías como otros tantos chicos como él nos fueron demostrando de a poco que no es así, y que intelectualmente tiene intacta su mente, está libre digamos su mente, y bueno buscando en la medida que nosotros íbamos descubriendo que él podía, que él entendía, que él se podía comunicar, que hacía todos los intentos por poder hablar y por poder decir lo que él quería fuimos buscando alternativas para poder sacar de su cuerpo, de adentro lo que él quería.”

Agregando, “fue así como llegamos a un método que se llama comunicación facilitada que es de una señora que vive aún en Australia y que también viendo que ellos sí podían y que entendían, inventó un método que es muy sencillo y que es simplemente una tablita, un pedazo de papel donde están las letras del abecedario, pueden ser más grandes, pueden ser más chicas, depende a lo que se adapte cada chico y uno como facilitador lo único que hace es sostener el brazo o la mano logrando hacer que su dedo sea un verdadero puntero, porque la dificultad motriz es tan grande que ese simple movimiento de indicar con su dedo un punto determinado cuesta mucho. Luego él es el que va marcando cuadradito por cuadradito, formando la palabra que quiere. Lo otro es traducir lo que él va diciendo, esto como facilitador.”

Y resalta Liliana, “así es como él consigue salir de ese encierro y decirnos todas las cosas que nos dijo en el libro.”

El silencio que grita. El libro.

Respecto a lo escrito por el niño comenta su madre, “la frase que él dice, inclusive el dibujo del libro que es una luz en medio de un bosque oscuro, es porque dice que ellos, los chicos como él al tener esa mente brillante y encerrada en un cuerpo sin una voz que les permita salir o con el dominio de su mano para poder escribir, están en un silencio obligado, entonces es un silencio que grita querer tener voz y salir a decirles a todos lo que quiere, lo que piensa y lo que siente. Es ese silencio obligado por la falta de voz y de mano y de un cuerpo que funcione. El sol que sale a través del bosque, en el dibujo del libro, es justamente la tabla que le permitió ver la luz y salir de esa oscuridad y ese encierro forzado y obligado.”

¿Qué significó para la familia lo de Ecuador?

Habiéndose editado el libro fuera de la Argentina gracias a las bondades del ciber espacio, comenta Liliana, “la verdad que hace varios años que encontramos este método, lo hicimos por una familia amiga en un encuentro, también pudo estar mi papá que es el que nos representó en Ecuador. Allí hubo un taller, un simposio internacional sobre la salud de los pueblos, entre otros organismos lo organizó la Universidad de Medicina de la Cuenca, y ellos habían accedido al libro por internet, ya que aún todavía no está editado, en Ecuador si lo habían editado, nos invitaron y bueno mi papá fue en representación y Matías mandó un DVD presentándolo.”

Agregando, “lo que uno puede sentir es mucho, desde Matías que siempre dice que vivir en un cuerpo que no le responde es difícil para él, es difícil para nosotros, es difícil acompañar ese proceso porque hay que tratar de aliviar tanto sufrimiento en un cuerpo que es como una cárcel y que él tenga y haya encontrado este proyecto de vida, esto que él quiere que es un objetivo de poder ayudar a los demás y poder decirles a todos que sí se puede salir del encierro, esto a él le da ganas de vivir.”

Así es que resalta que, “eso es un permanente desafío que uno tiene como padre que es tratar de ayudarlo a encontrar las ganas de vivir y de que vale la pena seguir viviendo a pesar de tantas dificultades diarias como él tiene.”

Y por último comenta Liliana, “él dice que aunque sea si una sola persona puede encontrar esa libertad que nos da la palabra, es como cumplido su objetivo. Estuvo más de un año escribiendo el libro, cuando terminó lo registró y se empezó a difundir por internet, que es un lugar que uno no tiene dimensión a donde llegan las cosas y en poco tiempo nos fuimos asombrando de hasta donde había llegado, recibió comentarios de todas partes del mundo, ahora tiene relaciones muy estrechas con personajes muy importantes como David Bueno que trabaja en EEUU que quiere publicar el libro en Inglés, de Alemania gente que trabaja con chicos con autismo que quieren que él le de la información que tiene. Digamos que ahora Matías está muy ocupado y le queda poco tiempo para atender a la bronca por el cuerpo que tiene.”

 

Fuente: “la punta del ovillo”

Link para obtener el libro: http://www.altaalegremia.com.ar/contenidos/silencio_que_grita.html

Notas relacionadas:

http://encuentro.saludelospueblos.org/site/index.php/9-noticias/22-el-silencio-que-grita

http://elecuatoriano.net/2013/10/10/ecuador-el-silencio-que-grita-de-matias-cepeda-monsalvo/

 

Compartir

Comentarios

Susana Gladys Guerra Spuler

Excelente Mati, yo lei tu libro ni bien lo publicaron. Felicitaciones GENIO!!!!!!

Responder a este comentario

Flaco

Felicitaciones a los padres de este chico que a pesar de lo "pesado" que resulta vivir con un familiar en estas condiciones, se esfuerzan por sacarlo adelante, lo animan, alientan y no se cansan de luchar por su hijo (y en lugar de el de ser necesario) para que este joven logre proyectos, alcance metas y se realice como persona. Fuerza y sigan adelante!!!!! También felicitaciones a este joven que la "incapacidad" no lo detiene para lograr sus objetivos. Seguí adelante.

Responder a este comentario

Inés

Ejemplo de madre que no se quedó con: "tengo un hijo discapacitado ...y bueno....qué le vamos a hacer"...

Responder a este comentario

PABLO

Gran luchadora Liliana, gran luchadora por su hijo, y por supuesto con un esposo medico que la ayuda en todo, TE FELICITO LILIANA Y ESPOSO. VERDADERAMENTE UN EJEMPLO DE VIDA.

Responder a este comentario
Escribir un comentario »