Las luchas y peleas por mejorar la calidad de vida de éste, nuestro pedazo de tierra, en el sudoeste chaqueño, formaron una visión inclaudicable que permitió reflejar las necesidades más ingentes de la gente.

La historia vivida a lo largo de 36 años de trabajo no es tarea fácil de resumir, pero orgullosamente una vez más puedo decir que he tratado de brindar lo mejor de mí, sin mezquindades de tiempo y esfuerzo.

En estos 36 años hemos vivido tiempos  en los que, fundamentalmente, el algodón fue la fuerza motorizadora y motivadora que le permitiría a Villa Ángela acaparar la atención periodística de la comunidad. Luego el sorgo, la soja, el girasol y tantos otros, se sumaron al potencial económico que adoptó nuestra ciudad.

Pero no puedo obviar las consecuencias que, en tiempos de inundaciones, en aquella época con el agua hasta el cuello, nos hizo recorrer kilómetros y kilómetros para mostrarle al Chaco y al país, la crueldad con que los sismos climáticos maltrataban  nuestra zona, castigando a nuestros productores que se acostaban una noche y se levantaban con sus esperanzas y sembrados bajo agua; en que los vecinos de la ciudad veían cómo el agua invadía impiadosamente sus viviendas.

Las luchas y peleas por mejorar la calidad de vida de éste, nuestro pedazo de tierra, en el sudoeste chaqueño, formaron una visión inclaudicable que permitió reflejar las necesidades más ingentes de la gente.

El dolor proveniente de la perdida de muchas fuentes de trabajo, de empresas que, agobiadas por la crisis económica, iban desapareciendo y dejando sin sustento a numerosas familias, forman parte de esta historia.

Si bien desapareció el ferrocarril como medio de comunicación, el asfalto suplió en gran parte ésta carencia de movilidad, permitiendo el acceso a rutas y caminos que nos llevarían a distintos puntos de nuestra geografía como hacia otros del país, permitiendo también el crecimiento y la comunicación entre los distintos sectores y barrios de nuestra ciudad.

Villa Ángela soportó gobiernos comunales buenos y no tan buenos, conflictos laborales, broncas, impotencias, soluciones que no llegaron. Pero hoy vemos nuestra ciudad y vemos un cambio cuantitativo y cualitativo, que nos permite decir que no todo fue en vano.

El acompañamiento de las entidades, defensores del comercio, de la actividad agropecuaria, tuvieron un rol de gran importancia en la pretensión de hacer de Villa Ángela un polo de desarrollo regional que, en el tiempo, vamos pudiendo concretar.

Y en mi memoria, también debo destacar hechos que fueron reconocidos no solo en nuestra ciudad, sino que trasuntaron las fronteras de Villa Ángela, como cuando nuestro pueblo se proclamó “Fortín del Canto Argentino” viviéndose emociones junto a las máximas figuras del folklore nacional. Así también, hoy la corriente cultural Villangelense es nuestro orgullo  y con la calidad de los espectáculos que brinda, fuera de todo esquema ideológico y político, me lleva a  reconocer el merito de quienes dieron a nuestra ciudad un perfil que le permite contar con un predio como el “Carlos Gardel” y la “Casa del Bicentenario”.

Y no puedo dejar de reconocer el valor de nuestros tradicionales carnavales, que se inició hace más de 50 años, cuando la 25 de mayo era de tierra y nuestras damas se paseaban orgullosas por esa arteria, desfilando en una “bouturee” que desembocó en lo que con orgullo decimos hoy: “Villa Ángela, Capital de los Carnavales Chaqueños”.

Como así también  no podemos olvidar que el año 1993 marcó seriamente a los vecinos de nuestra Ciudad, cuando el asalto al entonces Banco Mercantil nos hizo ver una faceta desconocida en nuestro medio, la inseguridad.

La educación fue también el centro que prácticamente gobernó la conciencia de nuestros habitantes, y es así que podemos hoy visualizar y apreciar el crecimiento tanto edilicio como profesional, que a pesar de los conflictos, nos honra, donde nuestra ciudad, desde los niveles iniciales hasta los superiores y universitarios, cuenta con una oferta digna de admiración.

El deporte, que nos permitió trascender a través del tiempo y nos hizo reconocidos en todo el país, de la mano de dos entidades señeras como lo son el Club Atlético Alvear y Unión Progresista, entre otras. No menor lo son el resto de las entidades que también hicieron lo suyo para lograr nuestro objetivo de hacer grande a ésta, nuestra “Patria Chica”.

Y así pasan estos 36 años al frente de esta agencia, que en una apretada síntesis, muestran la presencia de NORTE, en cada acto, en cada acción, donde habría mucho más que decir pero creo sería muy largo y tedioso, simplemente me resta agregar que orgullosamente me siento Villangelense por adopción, que no tengo palabras que puedan resumir el agradecimiento que llevo dentro de mi corazón hacia todos aquellos que colaboraron durante muchos años y que al día de hoy colaboran para que esto sea una realidad y podamos estar.

A los directivos de Editorial Chaco que pusieron la confianza en mí, a mi familia que me banca en las buenas y en las malas y a Dios por haberme dado las fuerzas suficientes para estar y compartir con toda nuestra gente. A todos, MUCHAS GRACIAS.

 

                                                                           Pedro Capkauskas

                                                                           Corresponsal – Diario Norte

                                                                            16/ 06/ 1978/ - 16/ 06/ 2014

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Comentarios

DELGADO LISANDRO

FELIZ ANIVERSARIO DIARIO NORTE SIEMPRE LOS LLEVO EN MI CORAZON LOS RECUERDOS KE TENGO SON DE LOS MEJORES,EL TRABAJO DE CANILLITA ME ENSEÑO LO KE ES LA CALLE Y HOY ME CIENTO CONTENTO POR HABERME FORMADO UN HOMBRE,UN ABRAZO GRANDE PARA VOS PEDRO Y SIEMPRE LOS RECUERDO,SOY EL CAVESA ,HERMANO DE ANIBAL Y EL HECTOR LOS KE ESTAMOS EN LAS FOTOS....

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