En esta jornada calurosa, donde miles y miles de chaqueños comienzan a prepararse para viajar a Campo Largo donde se realizará el acto central del Día de la Lealtad Peronista, hacen llegar a la redacción de Villa Ángela Hoy un texto redactado por el Profesor Sebastián Ruíz Díaz, pero al cual también adhieren René Sánchez, Ernesto Vega, José Manuel Quiroga, Manuel Costa, Manuel Coria, Leonardo Norambuena, José Smith y Pedro Bellón.

A continuación, leer con detenimiento:

Trabajadores, trabajadores (…) desde hoy sentiré un verdadero orgullo de argentino porque interpreto a este movimiento colectivo como el renacimiento de una conciencia de los trabajadores, de una conciencia de los trabajadores que lo único que puede hacer grande e inmortal la Patria. Recuerden, trabajadores, ¡únanse! Sean, hoy, más hermanos que nunca. Sobre la hermandad de los que trabajan ha de levantarse en esta hermosa Patria la unidad de todos los argentinos”.

Juan Domingo Perón.

El término ágape se utilizaba en la lengua griega para designar un amor incondicional como el amor universal, el amor a la humanidad, o a una causa, a diferencia del amor personal.

Por eso, y siguiendo el sentido del término, en la mañana del 17 de octubre de 1945, un hombre: Juan Domingo Perón, y el pueblo de los trabajadores sellaron ese amor incondicional a la patria con la palabra: lealtad.

¿Qué significa ser leal? Etimológicamente, la palabra lealtad proviene del latín "legalis" y se traduce como respeto a la ley, a la ley en sentido jurídico, pero también, a las normas morales. Por lo tanto, significa un compromiso de verdad, significa respeto, significa: obediencia,y significa protección. Según "La Filosofía de la Lealtad" de Josiah Royce, la lealtad es "la devoción consciente, práctica y amplia de una persona a una causa", fervor militante activo, retirada del deseo propio en pos de la causa.

Muchas veces se identifica a la lealtad con patriotismo, pero el caso es que no todas las personas leales son patriotas. Hemos visto a lo largo de la historia a dirigentes políticos corruptos que son leales a determinadas políticas nefastas como la neoliberal, a grupos económicos concentrados que presentaron sus intereses propios encaramándose como si esos intereses fuesen los de todo un pueblo.

Esa mañana del 17 de octubre de 1945, no fue solo un acto político, no fue una movilización, únicamente. Ese día, los trabajadores peronistas dan cuenta de que consiguen un instrumento de hondo contenido ideológico, irreemplazable de nuestra práctica política: la movilización popular. El pueblo peronista se manifiesta a través de la movilización popular, es el pueblo que se comunica, literalmente con su líder, sin intermediarios ni representantes, haciéndole saber lo que quiere para el pueblo. Esto Perón lo percibió ese mismo día, señalándole a la gran masa del pueblo: "Esta es la verdadera fiesta de la democracia, representada por un pueblo que marcha a pie durante horas para llegar a pedir a sus funcionarios que cumplan con el deber de respetar sus auténticos derechos".

El peronismo a partir de aquel ágape de octubre se constituyó en una comunidad de carácter nacional cuyos principios y valores son de proyección político-social y el sentido político está por encima de las razones partidarias, con una clara estructura organizada para expresar libremente sus demandas.

Por eso, en esta fecha histórica para el pueblo peronista es necesario recordar que hemos vencido muchas batallas todos los trabajadores. En 2003, primero con el compañero Néstor Kirchner, recuperando la autoestima y la alegría en el pueblo, devolviéndoles dignidad a los trabajadores, haciendo cada vez más soberana a la Nación, ampliando derechos individuales, restaurando la Educación y la Salud públicas y ahora con la compañera Cristina Fernández de Kirchner, quien encabeza el sueño de una Argentina unida. Sabemos que en la actualidad se debaten nuevos paradigmas, nuevas razones políticas, económicas, sociales y culturales, sabemos también lo mucho que se ha logrado y lo mucho que falta por lograr, así que, compañeros y compañeras debemos defender los derechos ganados, acompañar y apoyar con coraje y convicción, con la historia misma todas las transformaciones sociales y culturales, así cumpliremos objetivos comunes que irremediablemente, nos sacan definitivamente del pasado y nos dirige hacia el futuro.

Por todo esto: Siempre leales, y como señalaba el compañero Antonio Cafiero: "El peronista que no sabe soñar, no es buen peronista".

(Texto redactado por el Profesor Sebastián Ruíz Díaz. Adhieren al mismo: René Sánchez, Ernesto Vega, José Manuel Quiroga, Manuel Costa, Manuel Coria, Leonardo Norambuena, José Smith y Pedro Bellón)

Compartir

Comentarios

Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!

Escribir un comentario »