Decimos “NO”, a todo intento de modificar la Constitución de la Provincia del Chaco, con el solo fin de permitir la re-reelección de un gobernante. Una sociedad madura y evolucionada, no necesita de un sujeto providencial para la continuidad de un proyecto político, para ello existen los Partidos Políticos y la posibilidad de continuidad y recambio debe darse en ese ámbito y habla muy mal del que la promueve directa o indirectamente, no contribuye en nada al fortalecimiento democrático provincial y subestima la inteligencia del pueblo.

El imperio romano logró perdurar a lo largo de más de mil años gracias al funcionamiento de sus instituciones, siendo uno de sus grandes legados su derecho. Cuando se dejó de respetarlo, comenzó su decadencia y al final provocaron su caída.

El acatamiento a las instituciones y a la legalidad es un tema central, en cuanto al logro de estabilidad y progreso de un país se refiere.

La importancia de la calidad institucional es algo que no se discute en la promoción del desarrollo de los países, basta observar a las naciones que gozan de dicha estabilidad, y sentir los efectos positivos que tal calidad genera. La estabilidad política es una buena señal y generalmente va de la mano del respeto a las instituciones de la Nación, Provincia o Municipio.

La Constitución es un pilar fundamental en esa construcción, porque es el marco en el que funcionan las instituciones, que preexisten independientemente  de las personas y/o su voluntad. Con solo respetarla, estamos edificando las  bases sólidas de todo programa de gobierno. Modificarla de acuerdo a las necesidades de los partidos políticos, corporaciones o personas, es una insensatez, es una señal de alerta de que algo no funciona bien y vaticinio de que estamos en presencia de un retroceso institucional, que a larga acarrea más problemas que soluciones. No nos olvidemos que “los hombres pasan y las Instituciones quedan”.

En esa inteligencia, cuando leemos, que porque las encuestas no dan como uno espera, o cuando apostamos al progreso de un municipio, de una provincia o del país a la permanencia de una persona, o cuando un grupo necesita de alguien para continuar recibiendo los beneficios y privilegios que da el poder, haya que adaptarla para cumplimiento de objetivos singulares, significa que ese programa de gobierno  maravilloso  plasmado en nuestra carta magna, no está funcionando bien y debemos movilizarnos en su defensa y corregir los desvíos si son necesarios.

Alterar algo tan importante por la necesidad artificial  de un grupo político, no es serio ni responsable, permite  abrir portales institucionales que en el futuro pueden provocar graves consecuencias a  la Provincia del Chaco,  son puertas por donde después ingresan a paso redoblado la corrupción, la degradación, el retroceso institucional, que siempre trae inseguridad jurídica, inestabilidad y por derivación decadencia política, cultural, económica y moral. Es Abrir las puertas para que algún mesiánico se quiera atornillar al Sillón Donovan, que siempre traerá violencia en un sector de la comunidad, en cambio la periodicidad y la alternancia contribuye a la paz social, son buenas y positivas para el buen funcionamiento del sistema político y social de un pueblo. Todos sabemos, que en nuestro imperfecto sistema democrático, existen herramientas para que si alguien quiere perpetuarse en el poder lo pueda lograr, a través de la manipulación de las instituciones y de las prebendas políticas y económicas, que por lo general toman de rehén a un sector del pueblo. Y lo difícil que resulta removerlo después. Formosa es un claro ejemplo de perpetuidad y nepotismo.

Cuando nuestro convencionales nacionales de 1853 se reunieron pensaron en todos los males que había generado al país la falta de institucionalidad, por lo que  al dictar la Constitución Nacional lo tuvieron en cuenta y una de las sabias decisiones que tomaron fue el de la  periodicidad de los mandatos, que aleja del autoritarismo, afianza el sistema republicano de gobierno y da mayor transparencia y calidad institucional a un país al no estar atado a la voluntad o arbitrio de una persona.

Es necesario que como sociedad jurídicamente organizada reflexionemos, maduremos y no permitamos que preceptos constitucionales que han permitido que  la Provincia del Chaco,  con sus defectos y virtudes,  funcione  en un sistema democrático con relativa armonía,   se vea alterado por la mezquindad y el egoísmo de unos pocos, que en vez de presentar una propuesta  superadora que les permita tener la aceptación mayoritaria de la sociedad, se prendan de la chaqueta de alguien para poder continuar. No es así como se logra construir el progreso de la patria,  que no es solo económico, sino institucional, político, cultural, jurídico, moral.

Estamos en contra de modificar la Constitución del Chaco por la sola necesidad de perpetuar a alguien en el poder. La alternancia es buena, es positiva y siempre favorece a la transparencia, a la legalidad y a un crecimiento proactivo del espíritu democrático, que es multiplicador de beneficios, ejerciendo una fuerza centrífuga y centrípeta en todos los órdenes de la vida.

Por ello convocamos a las fuerzas activas de la sociedad, ya sean políticas, sociales, gremiales, culturales a que la defendamos y no supeditemos el funcionamiento de nuestras instituciones a las necesidades de una persona o de un partido político. Apoyar cualquier alteración del orden constitucional por las cuestiones antes indicadas, no contribuye al progreso y desarrollo de  la Provincia.

"Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla".

Héctor Moors

Dni 7925487

Asociación Civil En Defensa del Derecho de La Ciudadanía

Compartir

Comentarios

Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!

Escribir un comentario »