Una familia al borde de un camino vecinal pasó una noche de terror. Los fuertes vientos derribaron su humilde casa de ladrillo y barro. Dentro de la vivienda se encontraban 15 personas, cuatro adultos, once niños entre ellos tres bebés de meses de edad, que pasaron la noche en vela en un rincón que permaneció en pie informa el diario Primera Línea en su página.

La mayor tormenta de la temporada que golpeó a Villa Ángela hace algunos días dejó secuelas en algunos sectores. Una familia al borde de un camino vecinal que vive a unos 5 kilómetros del casco urbano, pasó una noche de terror cuando observaban en primera persona y desde adentro cómo la tormenta derribaba su humilde casa de ladrillo y barro. Quince personas, cuatro adultos, once niños entre ellos tres bebes de meses de edad pasaron una noche que nunca olvidaran.

El relato de los moradores marca el terror vivido en sus palabras: "Tuvimos miedo por nuestras vidas”, dijo una de las mamás del lugar. Pasaron la noche en vela esperando a que pase el temporal acoquinados en un rincón de la casa que aún a duras penas preservaba la chapa.

Al día siguiente, comenzaron las tareas de salvataje de los bienes, que fueron colocados debajo de un árbol, ubicar a las personas en casas vecinas y esperar a que las últimas nubes se dispersen.

Una vez que el temporal pasó, con ayuda de los vecinos comenzó la reconstrucción de la vivienda, mientras esto la familia completa, los quince miembros pasan la noche a la intemperie durmiendo sobre algunos colchones ubicados debajo de un improvisado toldo a un costado de las ruinas. El presidente del Partido Justicialista local asistió a la familia con arena y cemento para que su nueva vivienda sea más reforzada.

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